Un sabor clásico o algo nuevo e inesperado

El ron y otras bebidas de siempre continúan siendo un éxito en las barras de todos los bares de nuestro país. Pero no podemos negar que ha cambiado mucho la manera en la que se sirven. Ahora, podemos encontrar los clásicos de toda la vida pero renovados, junto a sabores totalmente nuevos que consiguen satisfacer la necesidad de quienes quieren probar cosas que les sorprendan y se alejen de los de siempre.

Vivir nueva experiencias sin salir de la ciudad es posible gracias a los nuevos profesionales de la coctelería que hacen posible disfrutar de los sabores más exóticos sin salir del barrio.

Para los más clásicos

El ron es un sabor que convence a los más clásicos. Cócteles de toda la vida como el cubalibre se han vuelto a poner de moda aunque ahora el aspecto de la bebida ha cambiado mucho. Ya no se trata de un vaso de tubo con una mezcla de ron barato y refresco de cola. Para empezar, el cóctel se sirve en copa para combinados que suele adornarse con algún tipo de azúcar o fruta.

También ha cambiado la manera en la que se realizan los combinados. Antes, la cantidad de alcohol era una manera de medir la generosidad del local. El cliente quería una buena cantidad de ron mientras que el camarero trataba de poner mucho hielo para que el vaso pareciera más lleno de lo que en realidad estaba.

Ahora, sabemos que la cantidad de ron de un cubalibre, por ejemplo, debe de ser la exacta para conseguir el mejor sabor, ni más ni menos y que no es mejor una copa porque contenga más cantidad de bebida alcohólica.

Por tanto, el sabor de los clásicos se mantiene pero ahora con una forma de hacer los cócteles mucho más profesional y con bebidas que tienen más calidad y mejor gusto.

Para los que quieren probar cosas nuevas

Por supuesto, los hay que quieren probar cosas nuevas y por eso cada vez aparecen más cócteles diferentes. Un buen ejemplo son los daikiris que se pueden ver en muchos bares y que ya no son solo el clásico o el de fresa, sino que se pueden encontrar en multitud de versiones.

A esto se les unen cócteles con y sin alcohol que realizan mezclas atrevidas, muchas veces propiciadas por nuevos sabores que ahora son comunes en nuestro mercado, como las frutas tropicales o los arándanos y que hace pocos años no estaban tan fácilmente disponibles.