La historia de los carpinteros

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Cuando hablamos de carpinteros a mí se me viene a la mente el carpintero de toda la vida que teníamos en mi pueblo. Recuerdo una casita de madera llena de serrín con un señor barrigón con mono de peto azul marino y un palillo en la boca que no escupía ni para hablar. Los primeros carpinteros fueron los inventores de herramientas de trabajo de la madera, la necesidad de construir viviendas de madera dio luz la profesión de carpintero. Pero todo eso quedó atrás ya que tanto los carpinteros como sus herramientas fueron evolucionando con los tiempos con habilidades cada día más afinadas, y de esa manera pudieron convertir su oficio en un oficio de renombre. A día de hoy hay muchos carpinteros considerados artesanos ya que construían verdaderas obras de arte dignas de cualquier escultor.

El carpintero es un profesional que ejerce sus labores tanto dentro como fuera de su local de trabajo. Hoy en día son muchos los carpinteros que son llamados en grandes obras para la construcción de armarios u otro tipo de construcciones que la gente prefiere que sean de madera. Su papel es importante en multitud de construcciones ya que la carpintería es una labor exquisita que más de uno adora. El oficio de la carpintería creció bajo la tradición de aprendizaje la mayor categoría que existe en esta profesión es la de oficial de carpintería, el que puede enseñar ese bonito empleo.

Evidentemente podemos encontrar carpinteros de todas clases pero en esta guia de carpinteros solo a los mejores. Está claro que en cualquier sitio puede haber carpinteros pero que den la talla y que hagan su trabajo bien hecho la verdad que no tantos. La carpintería no es una labor fácil de realizar, la carpintería necesita de años de aprendizaje, y no son tantos los que saben realizarla con gran exactitud. Hablamos de que se trata de un trabajo fino, el cual hay que trabajar con mucho mimo ya que la madera es delicada y debemos saber tratarla. En definitiva se trata de una profesión en la que muchos han aprendido de pequeños, antiguamente a los niños que no quería estudiar sus padres los sacaban del colegio y los metían en fábricas para que aprendieran un oficio y fueran alguien el día de mañana. Gracias e esos padres se hicieron hombres de bien con oficios dignos y que a día de hoy son envidiables.